Unidad 2. La entrevista psicológica.
- Definición y aspectos conceptuales de la entrevista
- La entrevista como instrumento básico de evaluación
Condiciones, comunicación y técnicas de
la entrevista psicológica
En
algún momento de nuestras vidas hemos tenido algún tipo de acercamiento con una
entrevista, bien sea laboral, de satisfacción del cliente, en un censo, de
estudio de mercados, etc., no obstante, aunque por esta experiencia podemos
acercarnos a saber de qué se trata, detenernos a profundizar sobre su concepto,
características, fases, elementos, enfoques, comunicación y condiciones, es lo
menos común, lo cual no quiere decir que todo esto esté presente en la misma y
que así mismo, influya tanto en su desarrollo como en el resultado.
Así
las cosas, lo primero que considero ha de aclararse, es el concepto de
entrevista. La entrevista es una conversación en la que los participantes
tienes roles definidos, la del entrevistador, y la del entrevistado, por tanto,
se da entre dos o más personas (el entrevistador, puede ser una o más personas,
y esto mismo sucede con el entrevistado), y se realiza con un fin o un propósito
previamente establecido. (Perpiñá, C. 2015)
De
acuerdo a lo anterior, se presentan 3 componentes que son: la comunicación, que
encierra en sí la conversación a través de los roles y objetivos definidos, comunicación
simbólica oral, no verbal y bidireccional, registro de la información para análisis,
diagnóstico e intervención. Interacción, como se indicó, desde el respectivo
rol el entrevistador recibe la información deseada del entrevistado, por lo que
es una relación bidireccional aunque no simétrica. Finalmente, el propósito, debe
existir un objetivo que al menos conozca el entrevistador y con base en el cual
se generan las pautas y la entrevista. (Perpiñá, C. 2015)
Adicional
a lo antedicho, una entrevista tiene varias fases, la fase inicial que puede
durar unos 8 a 10 minutos y el objetivo es lograr que el entrevistado se sienta
cómodo y en confianza por lo que el entrevistador en esta fase creará un clima
cálido que faciliten este objetivo (rapport); aquí mismo se explica al entrevistado
el objetivo de la entrevista, y cómo se llevará a cabo para reducir la
incertidumbre, de igual manera aclarar las expectativas del entrevistado. En la
fase intermedia, en esta fase básicamente es donde se desarrolla la entrevista
para obtener la información que se desea para identificar el problema y crear
la hipótesis; aquí, por tanto, es importante saber escuchar y saber preguntar con
una actitud de autoobservación a fin de obtener un mejor resultado; esta fase
suele durar unos 45 minutos. Y ya en la fase final, que dura unos 10 a 12
minutos, y en la que se resume aquello que se trató en la entrevista, se acuerdan
tareas, se planean las siguientes citas, se resuelven inquietudes y ya al final
la despedida. (Perpiñá, C. 2015) De
otro lado, conviene aclarar que no hay un solo tipo de entrevista, sino que
precisamente según el objetivo que se quiera lograr, o el ámbito en el cual se
realiza, existen varios tipos, que según el marco teórico, estas pueden clasificarse
según su estructura, grado de dirección o participación, ámbito de aplicación,
funciones, secuencia temporal, y el marco teórico terapéutico. (Perpiñá, C. 2015)
Entonces,
respecto a su estructura, se tienen entrevistas no estructuradas, en las que las
preguntas son determinadas en el mismo proceso de interacción; las entrevistas
estructuradas, en cambio, sí son establecidas previamente, tanto sus preguntas,
el orden, formato, e incluso las respuestas pueden estar restringidos, por ejemplo,
a respuestas dicotómicas, lo que facilita su cuantificación, estandarización y
comparación; y por último, está la semiestructurada, donde si bien existe una
parte de estructura, también está abierta la posibilidad de hacer otras
preguntas que se consideren pertinentes, conforme avanza la interacción. (Perpiñá,
C. 2015)
En
lo que tiene que ver con el grado de dirección, están las entrevistas
directivas, donde el entrevistador tiene un papel protagonista, ya que dirige y
encauza la comunicación conforme a sus referencias, perspectiva, interpretación
y análisis en pro de ayudar al cliente; normalmente se utiliza para obtener
bastante información que permitan formular de mejor maneja la hipótesis que
conlleve a la evaluación e intervención. En contraste, están las entrevistas no
directivas en donde el entrevistado tiene más espacio de intervenir a fin de
que contacte naturalmente con su vivencia y experiencia, desde su propia
percepción. El entrevistador evita interrumpir y está más enfocado a una
escucha activa, e interviene cuando evidencia que el entrevistado empieza a
divagar para encauzarlo. (Perpiñá, C. 2015)
Respecto
a los ámbitos de aplicación u objetivos de la entrevista, en los que se
encuentra el asesoramiento respecto a su vida laboral, escolar, vocacional. En
el ámbito clínico, relacionada con las patologías y alteraciones mentales y
puede ser usada para evaluación diagnóstica, motivadora y terapéutica. También
está el de selección, que es utilizada para encontrar un candidato para un
puesto de trabajo. (Perpiñá, C. 2015)
Ahora
en lo que tiene que ver con el marco teórico de referencia terapéutica, en la
Psicología han surgido a lo largo del tiempo diferentes enfoques que han
aportado al entendimiento del individuo, su comportamiento y en general su
psique. Como su nombre lo indica un enfoque es un punto de vista o una forma de
ver una situación, en lo que respecta a las teorías psicológicas, existen los enfoques
clásicos como la Gestalt, el conductismo clásico y operante y el psicoanálisis,
(Caicedo, S., Chica, M., Córdoba Lemos, H Bustos, J. 2016) y por otro lado,
están los enfoques contemporáneos dentro de los cuales se ubican el humanismo, la
psicología cognitiva y la psicología sistémica. (Vital, A., Moreno, D.,
Hernández, D. & Bustos, J. 2016).
De
acuerdo al enfoque que se esté trabajando se decida elegir, se determinará qué
información se requiere, qué metas terapéuticas es la mejor conforme a esto y
qué tipo de entrevista será la más apropiada para conseguirlas, con base en esto
se generan 3 clases de entrevista:
La
entrevista dinámica: que está relacionada con el psicoanálisis y pretende traer
a lo consciente aquellos conflictos que el paciente guarda en el inconsciente y
puedan ser resueltos. En este caso el estilo es directivo y el importante que
el paciente se exprese verbalmente a fin de que el terapeuta tenga la información
suficiente para poder realizar el análisis y su interpretación. (Perpiñá, C. 2015)
De
otro lado, se encuentra la entrevista fenomenológica, que contrario a la
anterior no es directiva, sino que como su objetivo es facilitar el
autoconocimiento y que el cliente desarrolle su máximo potencial, la
interacción entre terapeuta y cliente hace parte de la terapia, donde la expresión
del paciente le lleva a darse cuenta de su percepción conllevando a la
integración de sentimientos y actitudes. (Perpiñá, C. 2015)
En
cuanto a la entrevista conductual, conforme a este enfoque, los problemas o
conflictos del paciente tienen origen en sus conductas resultado de experiencias
desadaptativas de aprendizaje, entonces, en este caso la entrevista es utilizada
como herramienta para obtener información sobre dichas conductas y con base en
ellos establecer la hipótesis sobre la cual se encauzará el trabajo terapéutico.
(Perpiñá, C. 2015).
Podemos
concluir que la entrevista es una técnica que podría parecer sencilla, no
obstante, requiere de una preparación previa y un entrenamiento específico del
entrevistador para lograr obtener los objetivos que se quieren lograr con la
misma y así mismo, resulta importante según dicho objetivo, tener claro el
enfoque psicológico que se está trabajando para que basados en ello, se
seleccione el tipo de entrevista que se ajusta más a la obtención de la
información requerida para el planteamiento de la hipótesis y encausar el
proceso terapéutico.
Referencias
Caicedo, S., Chica, M., Córdoba Lemos, H
Bustos, J. (2016). Enfoques clásicos de la psicología. http://hdl.handle.net/10596/9678
Perpiñá, C. (2015). Manual
de la entrevista psicológica: saber escuchar, saber preguntar. Difusora
Larousse - Ediciones Pirámide. https://elibro-net.bibliotecavirtual.unad.edu.co/es/ereader/unad/49011?page=244
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